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El idioma hípster sudamericano más genial que el español

Por qué el guaraní se convirtió en una lengua de moda en Paraguay

Escrito por Alessandro Ford
https://www.economist.com/the-americas/2026/08/20/the-south-american-hipster-language-cooler-than-spanish

Tras una hora de clase de guaraní, los estudiantes de medicina de la Universidad de Asunción están fascinados. Un grupo proporciona “pytyvõpya’ehasývape” (primeros auxilios) a un “kangue opẽ” (hueso roto). Otro se preocupa de que un problema con el “tajygue mboaty rehe” (sistema nerviso) pueda requerir “ñembovo” (cirugía). El curso es obligatorio para los futuros médicos del Paraguay, como parte de una ola de medidas oficiales para promover la lengua indígena. A pocos parece importarles. “Me encanta hablar guaraní; es mucho más cálido que el español”, afirma Tadeo Ramírez, un estudiante universitario.

Semejante entusiasmo refleja el reciente renacimiento de la antigua lengua del Paraguay. Solamente el 2.3% de la población se identifica como indígena, pero el 90% entiende guaraní.

Cerca del 40% lo habla cada día en la casa junto con el español, según una encuesta reciente. Esa es una de las tasas de bilingüismo más altas del mundo, muy por delante de países bilingües como Canadá e Irlanda. La mayor parte de esto es “Yopará”, una mezcla de español y guaraní (la palabra significa “mezcla” en guaraní). “Es nuestra lingua franca”, asegura Miguel Ángel, un taxista.

Paraguay es uno de los dos únicos países en las Américas hispanohablantes con una segunda lengua oficial.

Las élites paraguayas habían despreciado por mucho tiempo al guaraní por considerarlo una lengua vernacular rural, burlándose de sus sonidos nasales y oclusivas glotales. El dictador Alfredo Stroessner desalentó su uso en las escuelas durante las décadas de 1950 y 1960. No fue sino hasta el retorno de la democracia en 1992 que el guaraní fue reconocido como lengua oficial del Paraguay junto con el español. Una ley promulgada en 2010 estableció un currículo y una administración bilingües. En la actualidad, los paraguayos pueden elegir votar, casarse y someterse a juicio en guaraní.

Esto ha facilitado un fenómeno cultural. En el mes de junio los fanáticos paraguayos de fútbol atribuyeron su victoria en la Copa Mundial contra Alemania al “espítitu guaraní”. En mayo, la orquesta sinfónica nacional interpretó “La oda de la alegría” de Beethoven en guaraní por primera vez. En abril, la reina Letizia de España abrió su mensaje de felicitaciones por el aniversario del Centro Cultural del España en Asunción con la frase “¡Vy’apavẽ ne arambotýre!” (“¡Feliz cumpleaños!”). Los jóvenes se están sumando. Creadores de contenido llenan TikTok e Instragram con tutoriales de vocabulario; mientras diversos artistas lanzan rap y jazz en yopará en Spotify. Padres a la moda nombran a sus hijos Yerutí (paloma) y Marangatu (virtuoso).

A algunos les preocupa que el creciente bilingüismo provenga de guaraníhablantes que aprenden el español y no viceversa. La proporción de hablantes monolingües de guaraní cayó del 28% en 2002 al 12% en 2022. “Es un proceso de desplazamiento”, señala Arnaldo Casco, de la Secretaría de Políticas Lingüísticas (SPL), un ministerio. Dicho organismo ha respondido publicando abundante material en guaraní, desde diccionarios técnicos hasta poesía. El guaraní debe cubrir todos los ámbitos de la interacción social, afirma Javier Viveros, titular de la SPL.

Otros se muestran más despreocupados. El monolingüismo del español está estable. El guaraní está presente en el traductor de Google y en Wikipedia (“Vikipetã”). El equipo de la SPL está entrenando modelos de lenguaje en guaraní. Las normas sociales han cambiado. “Nosotros, quienes vivimos la experiencia de dudar en hablar en guaraní cuando éramos niños, hoy nos sentimos absolutamente libres,” dice María del Carmen Giménez del Instituto Patria Soñada, un centro de estudios. Eso dice mucho.

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